Antes de que existiese el tiempo,
Cuando nada había, te he buscado,
En cualquier rincón, a cada momento,
Me fije en los ríos y en los campos,
En las montañas y en las llanuras,
En diferentes estaciones del tiempo,
Caminé, largos senderos, crucé desiertos,
Atravesé todos los mares, ríos y lagos,
Soporté el frío de la nieve que quemaba,
Soporté el calor del desierto árido y seco,
Caminé buscando aquel amor que necesitaba,
Nada pudo detenerme porque siempre buscaba,
Alimentado de una luz a la que llamé esperanza.
Y así mi esperanza, y yo te buscamos,
Pasaron muchos años, muchos inviernos,
Muchas primaveras y muchos veranos,
Y sin embargo, jamàs nos encontramos.
